
Tú grita, grítala más fuerte, para que así pueda sentirse un poquito más estúpida. Da igual si llevas razón o no la llevas, eso no importa. Tu complejo de niña madura te incita a machacarla. Y la machacas como mejor sabes hacerlo, diciendo cosas que ni piensas, diciendo lo primero que se te pasa por la cabeza con tal de que ella se sienta culpable. Y lo consigues, vamos que si lo consigues. Y una vez que la amistad se jodio del todo, decides perdonarla y haces como si nunca hubiera pasado nada (y esque realmente nunca pasó nada). Falsa.




